OMAR
—¿Cómo están mis niños? —pregunté llegando a las mujeres de mi vida para acariciar el vientre de mi mujer. Mi hermana había venido para el baby shower de mis hijos, y si, serán dos hombrecitos.
—¿Solo preguntaras por tus hijos? —Preguntó Aitana y negué. Ella también presumía una pequeña barriga de embarazo.
—¿Cómo está, mi sobrinito? —dije acariciando su barriga de cuatro meses. El bebé ya comenzaba a moverse y siempre que me acercaba se movía.
—Esta muy bien. Aun no puedo creer que esta c