Aamon respiró hondo, sintiendo el aire envenenado de Velkan llenando sus pulmones, mientras que cada partícula de su ser le gritaba que atacara, que se lanzara sobre Mia y la destrozara como ella había destrozado su orgullo en el pasado. Pero, no lo hizo, no aún. Prefirió ser paciente.
Ya había esperado un siglo, Podría esperar unos minutos más…
Desde su escondite, vio cómo Seth retrocedía, cómo sostenía a la pequeña Ayla como un escudo humano. El lobo traidor estaba acorralado, y Aamon no sint