**BAJO LA LUNA DE LAS CONFESIONES**
El jardín de las Lágrimas de Plata estaba en silencio. Solo el murmullo del viento entre los árboles de corteza blanca y el ocasional aullido lejano de un lobo rompían la quietud. Mia caminaba entre las flores lunares, sus garras retraídas pero sus sentidos alertas, como siempre ahora. Sabía que Ayla la seguía. Lo olía en el aire: ese aroma a hierbas amargas y sangre joven que siempre rodeaba a su hija.
Se detuvo junto al estanque de aguas plateadas, do