Una Mala Compañía
El escape se vió truncado, de escabullirse por la mansión del Alfa a correr por el bosque con el amanecer borrando toda posibilidad de encubrirse en la oscuridad de la noche. El clima invernal no ayudaba a la pobre Ana, cuyas ropas no cubrían sus pechos o brazos y la situación empeoraba con los Lobos que comenzaron a rodearlos, cerrando el paso por ambos costados. El Lobo que corría a su par por el flanco izquierdo se acercaba peligrosamente, ladrando y dando mordidas al aire,