Antes del Alba II
Ana chasqueó la lengua, resopló y se acercó al primer tronco. Era enorme. Pesado. Lo hizo de manera antipática y con muy poca gana. Lo empujó con ambas manos. El tronco se movió medio centímetro.
-¿Qué es esto? ¿Un árbol entero compactado? -Bufó. -¿Por qué tengo que hacer esto?- Volvió a quejarse. Estaba siendo demasiado pesimista, lo sabía, pero en su defensa estaba siendo obligada y arrastrada a la compañía de Ashven.
Ashven la observó, cruzado de brazos, como si fuera exact