Dominar
Le ofreció una mano para ayudarla a levantarse. Ana la miró unos segundos mientras recuperaba el aire y el vaho escapaba como humo de sus exhalaciones. La tomó, sujetó la mano y se dejó ayudar. La fuerza de Ashven la puso de pie de un tirón, pero es minimo toque fue suficiente y Ana se quedó unos segundos mirando el contacto de ambas manos hasta que él la soltó y se apartó para seguir trabajando. Ella no, por alguna razón se quedó mirando su palma y frotó la yema del pulgar contra su de