Capítulo 59.
POV: Camila
Abrí los ojos a una luz que no picaba, sin el ruido de los monitores que habían llenado mis pesadillas. La sala era un cuarto pequeño del hospital; las cortinas cerradas dejaban pasar una línea de sol que trazaba un camino en el suelo. Hice fuerza para mover los dedos y una mano fría me sostuvo la muñeca. La sentí fuerte. Carlos. Su mano apretó la mía con urgencia contenida, la manera en que aprietan los hombres que creen que todo depende de su fuerza.
Tragué saliva. La garganta me