Capítulo 57.
POV: Adrián Vega (el Emperador reencarnado)
El salón del Senado olía a sudor viejo, a papeles húmedos y a café rancio. Nadie hablaba en voz alta, solo susurros, teclados golpeando y las risas falsas de quienes creían tener poder. Yo me sentaba en mi banca, escuchando todo, observando cada gesto, cada mirada, con la paciencia de un cazador que ya eligió a su presa.
El expediente que me entregaron cayó sobre mi mesa con un golpe seco. Lo abrí. La noticia estaba en la primera hoja: “La Primera Dam