CAPÍTULO 92— LA NOVIA EXTRANJERA.
Mientras Eros planeaba su coronación y su matrimonio con Ana, Alexandra iniciaba su viaje hacia Lumeria. Dos destinos que avanzaban en paralelo, separados por fronteras, pero unidos por el mismo destino que parecía disfrutar jugando con sus vidas.
El carruaje se movía por caminos largos y polvorientos. El sonido de los cascos de los caballos marcaba un ritmo constante, casi hipnótico. Alexandra miraba por la ventana y veía cómo el paisaje cambiaba lentamente, dejando atrás los bosques de Zafir