CAPÍTULO 113 — EL RENACER DE ZAFIR.
Lumeria despertó con el sonido de las campanas, un sonido claro que resonaba en el valle, cortando el aire cargado de humo y polvo. El palacio, con sus columnas de piedra tallada, estaba lleno de soldados heridos y cortesanos agotados, pero vivos. El sol del amanecer pintaba el cielo de un naranja suave, iluminando el campo de batalla, donde el suelo seguía manchado de sangre seca y cenizas.
Alexandra estaba en el salón del trono, su armadura ligera cambiada por una túnica gris manchada de barr