16-TIENES QUE VER ESTO.
Helen, totalmente desnuda, se encogió en la cama en posición fetal, lloraba sin control, dolía muchísimo todo por lo que estaba pasando, pero haber tenido el mejor sexo de vida con el hombre que amaba y después que este se haya ido sin que ella pudiera hacer nada, eso era demasiado.
–¡Maldición, maldición, maldición! –gritaba Dante mientras golpeaba el volante de su carro sin control.
Respiró profundo, necesitaba calmarse para poder manejar de regreso a la ciudad.
–Yo la amo –se dijo a si mismo