–Eres un bestia en la cama, mira como me dejaste toda marcada.
–Pero no me vas a negar que te gustó, porque gemías y gritabas como perra en celo.
Gilda sonrió –si, la verdad es que tengo que reconocer que estuvo muy bueno.
Maksim se levantó de la cama y comenzó a vestirse.
–Regreso a Alemania esta misma madrugada, así que quiero dejarlo todo coordinado.
–¿Qué quieres exactamente que vigile de Hanna?
–Todo, lo que menos te imaginas que es importante lo es, cualquier mensaje, cualquier conversaci