126. ELEGISTE TU PROPIA TUMBA
NARRADORA
Unas horas después, Miska salía de su baño, con el vapor aun flotando en el aire.
Por su cuerpo desnudo y tonificado bajaban las gotas de agua, mientras agarraba la bata que había dejado en la silla del tocador y se sentaba a arreglarse.
Sus ojos claros miraron a su figura esbelta, a sus senos duros, cintura estrecha y buenos muslos.
Su linaje de Alfa, más el plus de Serafina, la hacían una mujer sensual y codiciada por muchos machos, menos por el que realmente había llamado siempre s