105. LA SERAFINA DESECHADA
NARRADORA
William le respondió con ironía.
Savannah palideció y por dentro lo estaba maldiciendo.
Vio las risitas burlonas en las caras de esas Alfas, y los machos se colgaban de la cerca para presenciar el espectáculo.
—William, el príncipe…
—Ya no eres la Serafina intocable de Kaden, es obvio que escogió a otra —dijo, señalando a Miska, que lo miró intensamente.
Darius se había acercado a ella a darle un mensaje de Kaden, explicándole que tendría que salir unos días, que no se preocupara.
El