La luz del sol se filtraba tímidamente por los pesados cortinajes de la suite principal, creando motas de polvo dorado que bailaban en el aire. Amber comenzó a despertar, sintiendo el peso reconfortante del brazo de Tyler rodeando su cintura. El calor de su cuerpo era una invitación constante, y antes de que ella pudiera terminar de desperezarse, sintió los labios de él recorriendo el camino entre su hombro y su oreja.
—Buenos días —susurró Tyler, su voz era un estruendo ronco que le erizó la p