Jules se deja caer sobre la cama del camarote como si su cuerpo hubiera sido drenado por completo.
El colchón la envuelve, demasiado suave, demasiado silencioso para el torbellino que lleva dentro.
Cierra los ojos solo un instante, intentando ordenar el caos del día, pero las imágenes se atropellan: la entrevista con Alec, la tensión en el barco, la cercanía incómoda… y esa mirada suya, capaz de desestabilizarla con solo posar sobre ella.
No era esto lo que imaginaba cuando aceptó el tra