Cuando Mikkel despertó a la mañana siguiente, sintió como si un tren lo hubiera arrollado, todos los músculos del cuerpo le dolían, cada parte, hasta la más mínima.
Su rostro era un mapa hinchado y amoratado, al abrir los ojos se dio cuenta de que estaba en la habitación de un hospital, al voltear vio a Astrid a su lado, se había quedado dormida en el sillón tenía la cabeza apoyada en el borde de su cama.
Sintió lástima por ella."Está muy enferma", pensó, "y aún así se preocupó por quedarse".