La casa que Astrid eligió era sin dudar, la más lujosa y grande de toda la colonia, un lugar tan exclusivo que ahí no vivía cualquiera, era una mansión con enormes ventanales,una enorme piscina y un jardín que parecía un bosque,, era majestuosa y reflejaba poder y riqueza.
Mikkel fue dado de alta al día siguiente, justo el día en que les entregaron las llaves, su rostro aún mostraba moretones y aun estaba hinchado en algunas partes, cada que sentía dolor recordaba por que no debía beber tanto