El día de la gala llegó más rápido de lo que Lía esperaba, era como si el tiempo se hubiera acelerado para castigarla. Se despertó en la mansión con un nudo en el estómago, Mikkel ya se había levantado y estaba en el baño, podía escuchar el sonido de la ducha.
Se quedó en la cama un rato, mirando el techo, pensando en cómo todo se había torcido tan rápido, el plan con Astrid era su salida, su manera de proteger a Mikkel del dolor de verla enferma, de verlo sufrir cuando la quimio la dejara calv