Vera empujaba con las manos abiertas el pecho del hombre, volteaba la cara para evitar el aliento alcohólico del hombre, el tipo la tenía aprisionada contra la pared, una de sus manos colocada en su cintura, apretandola fuertemente, con la otra sujetaba su brazo.
La mejilla de Vera estaba enrojecida debido al fuerte golpe que había recibido, su labio sangraba, las personas alrededor solo veían lo que sucedía.
—Suéltame —pidió, mientras su cuerpo temblaba.
El tipo se rió.
—Eres mía esta noche,