658. El mapa que nos desnuda.
No retiro la mano, pero debería.
Aunque cada parte lógica de mí me dice que ya es suficiente, que esto ya cruzó un límite peligroso, que seguir mirando solo puede empeorar las cosas.
Pero no lo hago.
Porque lo que está frente a mí… no es solo información.
Es precisión.
La superficie vibra bajo mis dedos, pero no como antes. No es estímulo. Es respuesta. Como si aquello que activé ahora estuviera… organizándose en función de lo que soy.
Y entonces se abre más, y mi respiración se corta, porque y