656. La elección que deja marca.
El equilibrio no dura.
Lo sabía.
Pero igual… cuando se rompe, se sente como si el suelo cediera otra vez.
La criatura deja de moverse.
Eso debería ser una ventaja.
No lo es.
Porque cuando algo deja de presionar desde afuera… significa que lo siguiente viene desde otro lugar.
Y lo siento.
Antes de que pase.
El pulso cambia.
No desaparece.
Se concentra.
Como si todo ese estímulo que antes estaba repartido… ahora eligiera un punto.
Y ese punto soy yo.
Mi respiración se corta.
No por miedo.
Por rec