480. El lugar donde el deseo se vuelve lenguaje de guerra.
No es el rumor lo que cambia el equilibrio, sino la forma en que empieza a organizarse, porque el deseo, cuando deja de ser privado y aún no ha sido domesticado por una narrativa oficial, se comporta como una sustancia volátil que busca contenedores nuevos, y mientras avanzo por corredores que ya no fingen neutralidad siento cómo cada mirada se demora un segundo más de lo necesario, no por curiosidad vulgar, sino por la inquietud profun