437. La traición que aprende a respirar.
Acepto la mediación, pero con una condición imposible de absorber sin fracturarse: que la exposición del vínculo no sea declarativa, sino situacional, que se permita su manifestación en presencia de otros vínculos significativos, sin aislamiento, sin encapsulamiento, sin la ficción de exclusividad que tanto tranquiliza a quienes necesitan ordenar el mundo desde la escasez afectiva.
La reacción es inmediata.
Indignación técnica.
Silencio estratégico.
Reuniones de urgencia.
Porque lo que propongo