436. La intimidad como territorio en disputa.
El error de los Custodios no es la violencia, sino la convicción de que aún pueden ejercerla sin contaminarse, y lo comprendo cuando empiezo a sentir la presión no como persecución abierta, sino como una cercanía invasiva que no busca capturarme, sino habitar los márgenes de mi vida, infiltrarse en los espacios donde el vínculo respira con mayor naturalidad, allí donde la vigilancia técnica resulta torpe y el deseo, precisamente por ser lúcido, se vuelve el campo más peligroso de todos.
No vien