438. Lo que se expone no vuelve a obedecer.
Fue seguir entera mientras todos asumían lo contrario.
El próximo movimiento no será silencioso.
Será íntimo, visible y deliberadamente imposible de revertir.
Y esta vez, cuando el mundo intente nombrarlo, ya no tendrá palabras suficientes para hacerlo sin admitir que algo irreversible ha comenzado.
No anuncio el movimiento porque anunciarlo sería ofrecer un punto de control, una posibilidad de negociación que ya no existe, y camino hacia la sala alta con la certeza incómoda de quien no avanza