532. ¿Qué hicieron?
El incendio deja brasas.
A la mañana siguiente, la ciudad amanece con una estabilidad tensa, demasiado precisa para ser natural. La red no vibra como ayer. Está amortiguada.
Artificialmente.
Abro los ojos antes de moverme y lo siento de inmediato: un filtro nuevo en la frecuencia urbana. Sutil. Diseñado para no generar alarma.
Me incorporo despacio. Aeshkar percibe el cambio en mi respiración y despierta al instante.
—¿Qué hicieron? —pregunta, aún con la voz baja por el sueño.
—Introdujeron un