435. Después del permiso, la cacería.
No pasa ni un ciclo completo antes de que el mundo intente corregir lo que ha sentido, porque la resonancia, una vez experimentada sin mediación, deja una huella que no puede archivarse ni desmentirse, y esa huella empieza a producir conductas que nadie había autorizado, gestos mínimos de desobediencia íntima que no forman todavía un movimiento, pero que alteran lo suficiente el campo como para que quienes viven del control comprendan que ya no están gestionando un riesgo, sino conteniendo una