336. El temblor que no debo recordar.
El poder que compartimos estalla hacia afuera, un círculo expansivo que arranca el suelo, quiebra los mantras de los Selladores y apaga por un lapso insoportable todo sonido, toda luz, todo pensamiento. Se siente como si estuviéramos siendo arrastrados a una memoria que no pertenece al pasado, sino a algo que existe fuera del tiempo, y veo —solo por un segundo, solo en un destello que arde en mis retinas— una imagen que me pertenece y no me pertenece: mi mano entrelazada con la suya en un templ