292. La doncella de fuego.

El amanecer se levanta lento, con un resplandor de cobre que roza los vitrales del palacio y pinta las paredes con sombras alargadas, como si el día también temiera tocar este lugar. No he dormido. El emisario sigue respirando con dificultad en la habitación contigua; su fiebre, aunque menguante, arde aún en mis pensamientos. Siento su calor bajo mi piel, incluso cuando me alejo.

El silencio pesa, pero no es vacío. Algo se mueve en los corredores, un rumor de pasos que no pertenecen a ningún sirviente. Desde la galería alta, escucho cómo las antorchas se apagan una a una, sofocadas por una corriente fría. Y sé, sin necesidad de verlo, que ella ha llegado.

La doncella de fuego.

Así la llaman.

Un nombre hermoso para alguien enviada a matar.

Cuando abro las puertas del salón oriental, el aire huele a hierro y a lluvia. Ella está allí, de pie junto a la columna central, vestida con un manto carmesí que parece absorber la luz. Su cabello oscuro cae en ondas húmedas sobre los hombros, y la
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP