271. La beta oscura.
La noticia de su llegada me precede como un susurro que se desliza por los corredores antes de que la luz se atreva a tocar los muros.
Dicen que viene del sur, de un lugar donde el desierto quema la piel y el viento huele a resina y a sangre seca.
Dicen que ha matado a su amo, que ha servido en templos donde las plegarias se confunden con gemidos, y que su lealtad no pertenece a ningún trono, sino solo a quien sea capaz de dominarla sin romperla.
Cuando la veo entrar, entiendo por qué la llaman