161. Juramento de piel.
Las velas arden en círculo, su luz oscila y proyecta sombras que parecen bailar sobre los muros cerrados de la cámara, como si quisieran presenciar el ritual secreto que está por iniciarse. El aire está cargado con el aroma denso de hierbas trituradas, mezcladas con vino derramado y algo más oscuro que late en el centro de la estancia: un cuenco de hierro donde el fuego chisporrotea bajo las brasas encendidas. Yo me encuentro de pie, con la piel desnuda expuesta a su mirada, los brazos extendido