Cap. 72 No... aquí no
Alba cayó al suelo con un grito ahogado, las manos instintivamente protegiendo su barriga. El caos estalló al instante. Lena y Hugo entraron en pánico, gritando.
Los policías y guardaespaldas se pusieron en máxima alerta, rodeando el perímetro, buscando al niño, que había desaparecido tan rápido como había aparecido.
Pero en el suelo, entre el dolor y la conmoción, la mente de Alba trabajaba a una velocidad febril. Esto era mejor de lo que ella esperaba. Más dramático, más obvio. Un "accidente