Cap. 137 Estamos conformes
Alba prosiguió con su vida, o al menos trató de ordenar el caos que era su existencia.
Tenía la empresa (Ottum Enterprises, que dirigía con mano firme y el apoyo táctico de Isabella), los niños (Alicia floreciente, los gemelos creciendo y el pequeño "sinvergüenza" dando patadas en su vientre).
Felizmente, tenía a sus padres, sus suegros y su hermano como una red de contención inquebrantable. Incluso Julia parecía dichosa, dedicada a cuidar a sus sobrinos, a quienes ella misma había gestado con tanto amor y sacrificio. Era un movimiento constante de gente tratando de estabilizar la vida de Alba, de crear normalidad en medio del absurdo.
Hasta que llegó el día de la reunión.
Una cumbre de negocios de alto nivel, un foro de inversiones donde se cerrarían alianzas estratégicas. El acuerdo principal, un negocio jugoso de infraestructura, involucraba a varias empresas, pero las dos principales eran, inevitablemente, Ottum Enterprises y Samaniego Holdings.
Alba entró en la sala de conferen