Cap. 114 Por ahora…
Elian, rojo de furia, colgó con violencia, arrojando el teléfono contra el sofá de cuero. Se tambaleó, un nuevo y agudo dolor abdominal, doblándolo por la cintura. El sudor frío perlaba su frente. Se apoyó contra el frío cristal de la ventana, jadeando.
La información que le llegaba era un caos. Unos decían que Alba había dado a luz. Otros, que aún estaba embarazada. Unos informes hablaban de gemelos, otros de un solo niño.
Habían asaltado una habitación con cunas… vacías. ¿Era una trampa? ¿O