Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche anterior había sido un caos de miedo y desesperación, pero ahora, al despertar, sentía que mi mente encontraba un espacio de tranquilidad, aunque aún con los resabios del terror que Sarah había dejado en mí.
Respiré hondo, intentando dejar atrás el recuerdo de aquella voz, de los ojos fríos de Diego y la risa venenosa de Sarah. Mi cuerpo seguía temblando por dentro, pero la calma de la mañana me permitió reorganizar mis pensamientos. No quería salir, ni recibir visitas, ni






