Capítulo 11
Serás mía
— ¿Qué necesitas, Logan? Ya no soy la misma que caía en tus juegos tontos —dijo Eira con firmeza, mientras lo observaba.
Logan se encontraba de espaldas al ventanal que daba al jardín trasero. Ella nunca había entrado a esa habitación, ni tampoco había visitado esa parte de la mansión. Su sola presencia allí le provocaba un escalofrío.
Él giró lentamente hacia ella, con una sonrisa que helaba la sangre.
—Bueno, es una pena que no quieras participar… pero eres la invita