Sonia nunca imaginó que su regreso a Villa Azulejo sería de esta manera.
O más bien, desde el día que se fue, nunca pensó que volvería.
Parecía que los sirvientes habían sido despedidos por Andrés, y cuando entraron, el interior estaba completamente a oscuras.
Andrés subió directamente con Sonia.
La puerta del dormitorio principal se abrió.
El interior parecía haber cambiado un poco, pero antes de que Sonia pudiera notarlo, Andrés ya la había empujado sobre la cama.
Durante todo el trayecto no h