Capítulo 48
Después del entierro, todos volvieron a casa. El ambiente era de silencio, de digestión lenta de todo lo que había sucedido, de la pérdida, de los recuerdos, de las sombras del pasado que se empeñaban en no desaparecer. Sin embargo, Leonardo cargaba un peso mayor. Sabía que no era el momento ideal… pero ¿cómo guardar por más tiempo lo que acababa de descubrir?
Beatriz le dio un baño a la pequeña Marisa con cariño, tarareando bajito, intentando alejar el dolor del día. Después, la am