Capítulo 46
La puerta de la casa se abrió con fuerza, golpeando contra la pared. Leonardo entró jadeante, el pecho subiendo y bajando rápidamente. El cabello despeinado, la camisa medio abierta y la mirada desesperada denunciaban lo mucho que había corrido.
—¿Nació? —preguntó aún sin aliento, escudriñando el ambiente con los ojos hasta encontrar a María al lado de la cama y, justo detrás de ella, a Beatriz sosteniendo al bebé.
Beatriz sonrió emocionada al verlo.
—Leonardo…
Él se acercó apresura