Eso es Amor.
Alexander Lee
Su mirada, que antes había sido de ternura, ahora brillaba con una felicidad contagiosa. Una madre siempre intuye las mareas del corazón de su hijo. Ella lo había sabido antes que yo.
—Has cambiado, hijo... —dijo, con los ojos aguados, acariciando mi mejilla. El tacto de su mano era un bálsamo. —Lo supe desde el día en que la trajiste a cenar a casa. Había algo distinto en ti, un brillo nuevo en tu mirada, diferente a la que le solías dedicar a Evi. La mirabas con ternura, admir