72. Golpe
Branca
El silencio entre nosotros no era vacío. Estaba cargado de tensión. Estaba claro que había algo más allí.
«Habla, Cássio», dije, con la voz baja pero dura. «Es de esa Clara de quien estás hablando, ¿verdad?»
Él cerró los ojos un instante antes de responder.
«Sí. Es de esa Clara.»
Mi estómago se contrajo.
«¿Por qué?» Incliné el cuerpo un poco hacia delante. «¿Qué tiene ella que ver con esto? ¿Qué hizo?»
Él suspiró profundamente, como si estuviera eligiendo por dónde empezar… o cuánto iba