Capítulo 54 — Una relación de tres en un pueblito religioso.
El jet privado de Kilian nos esperaba, pero había un último asunto pendiente en Nueva York que teníamos que resolver.
Teníamos que despedirnos de esta ciudad de una manera épica y muy nuestra, así que había llamado a Sasha, diciéndole que necesitaba verla, que era importante.
No mencioné a Kilian en ningún momento, quería sorprenderla.
Cuando sonó el timbre, un nudo de nervios y excitación se apretó en mi estómago. Había estado esperando este momento.
Kilian estaba reclinado en el sofá,