Capítulo 120 — Solo estábamos conversando.
Cuando finalmente pude abrir los ojos, noté que estaba tirada en el suelo frío y húmedo. Mi alrededor olía a moho y podrido, algo que me generó arcadas.
¿Dónde estoy?
¿Qué me pasó?
Intenté moverme y todo mi cuerpo dolió; mi cabeza punzaba con fuerza y recordé que había recibido un golpe antes de perder la conciencia.
Joder, ¿y si lastimaron a mi bebé?
Traté de levantarme, pero mis manos estaban atadas detrás de mi espalda y mis tobillos también; era imposible moverme.
Con mucho esfuerzo, me se