Volvimos a quedarnos solos una vez que Luna y Sol abandonaron la habitación, completamente satisfechas y con una exuberante propina que les había dado Kilian.
Lo suficientemente buena como para comprarse un auto del año.
Joder, sí que ganan bien aquí.
Tenían mucha suerte de ser las favoritas de un hombre como Kilian.
Según lo poco que habíamos hablado, ellas eran parte de su reserva personal, por lo que no se acostaban con otros hombres que no fueran él.
Solo bailaban y generaban ambi