[Kilian]
Dos minutos.
Tres.
Cinco.
¿Por qué mierda se están tardando tanto las chicas?
—Ivan —llamé a mi primo, sin apartar la vista del pasillo que llevaba a los baños y por el que se habían ido Sasha y Nadia.
Él se acercó, dejando la conversación con mi padre a la mitad.
—¿Qué pasa?
—Las chicas no han regresado.
Su sonrisa despreocupada se desvaneció al instante, pero aun así dudó de mi advertencia.
—Los guardias están con ellas, ¿no? —preguntó, mirando al mismo lugar que yo—. Quizás se queda