Felipe nota que Samantha no está, observa un momento a Izan que duerme profundamente. Sale de la habitación y la consigue, a medio camino de las escaleras, lleva un vaso de agua en sus manos, Samantha se gira de prisa y Felipe no entiende por qué lo hace, baja las escaleras y ella, se mantiene rígida en su sitio.
—Por favor, no me veas— le pide, Felipe coloca sus manos en sus hombros, trata de girarla, pero se mantiene firme.
—Sam…, no debes avergonzarte de ti, una vez te lo dije recuerdas— ell