—¿Tú?
El corazón de Samantha se detuvo, sintió la mano de Felipe pasar posesivamente por su cintura por unos segundos. No lo miraba a los ojos, pero él, a ella sí, esperando que dijera algo.
Alma, consume a Lorena con la mirada y ella trata de explicarle en susurros que no estaba al tanto que se conocían. En cambio, está atontada con lo hermoso que es su hermanastro y ella ofreciéndolo como ofrenda a Samantha.
Izan se tambalea y Felipe abre sus brazos para él, que mira con sus brazos cruzado