La playa era todo un paraíso de arena, agua y sol. El mar brillaba con mil colores y las olas acariciaban la orilla con suavidad. El cielo estaba despejado, y el sol calentaba la piel con su luz y los más hermoso la felicidad de la familia Ribeiro y Gerber, era de admirar entre todos los que habitaban la playa. Sin embargo, había un pequeño detalle que ensombrecía el momento; Izan.
Sergio y Felipe cargan a sus pequeños, Felipe en sus brazos a su pequeña Maia y Sergio lleva a su hijo Matías s