Cada intervención era más agresiva. Sin embargo, su familia era su motivo de seguir y soportar cada dolor, cada descarga que activaban sus células sanas, lo mantenían firme, de diez pacientes solo quedan cuatro. Felipe fue uno de los últimos en ingresar a la lista, no era acto por su estado crítico, pero es quien ha dejado más asombrados a los especialistas, más de tres sesiones por semana y los otros no soportan ni dos.
Joseph lo contempla mientras duerme; detalla al hombre que le dio una vida